"Moon river, wider than a mile..."
Con esta famosa canción, Audrey Hepburn se sentaba melancólicamente a cantar en la ventana, en esta inolvidable película. No solo por la adorable presencia de Audrey, la ya clásica imagen con un vestido negro y un largo cigarrete holder (como se llama en buen castellano?), sino porque detrás de esta inocente fachada se encuentra el sórdido mundo de Truman Capote, de quien luego les contaré de su novela "A sangre fría" (todavía no la digiero).
Holly es una prostituta, quien sale huyendo de su abusivo padre (léase entre líneas), y llegada a la ciudad, vive en un edificio de departamentos donde también vive "Fred", de quien luego nos enteramos es un gigoló, o como se diría ahora, un sexo servidor. Holly es protagonista de fiestas, visitas a un gangster en la cárcel (para quien se viste siempre de negro y con un collar de perlas), e incluso un pequeño robo en una tienda. Pero mas allá del tono ligero del film, reconocemos la desesperada lucha de Holly y de Fred por encontrarse. Aunque la película tiene un happy ending, yo lloré a mares, y aunque nada mas la he visto una vez, la recuerdo cada vez que me siento como una cáscara vacía , como hoy.
como este film es de 1961, la sexualidad no es abierta, todo se "sobreentiende", pero por lo que se, los que habían leído la novela, se oponían a que la dulce Audrey encarnara a Holly.
Sea como fuere, esta película es un gran clásico, no es aburrida, y es "sentimental" hasta cierto punto, mas bien golpeará mas fuerte a los solitarios, los descastados, los fuera de lugar, que seguimos cantando: "My hucleberry friend, Moon River and me"