Bueno, no planeaba incluir a Axel aqui. Supongo que a la mayoría de los lectores, exceptuando a Rubén, les sonará desconocido. El recuerdo me cayó de sorpresa, porque estaba leyendo una recomendación de un libro, "El egiptólogo", entonces, por lógicas razones,lo recordé a EL. Y lo escribo así, porque Axel fué por muchos años , mi príncipe azul. Este tipo era un italianoamericano, egiptólogo, rubio de ojos verdes, alto, apasionado. Le escribí cinco historias, y hace algunos años intenté reescribirlas, y hacer algo nuevo, pero me dí cuenta de que era demasiado tarde. Primero: en mi camino se atravesó un hombre de carne y hueso que reescribió mi concepto de hombre ideal , y que a la vez, tenía muchas cosas de Axel, como si me hubiera leído el pensamiento. Y segundo, Axel me recordaba mucho a mi padre, esos años en los que podía investigar horas en la biblioteca, hacer mis mapas, mis dibujos...demasiada nostalgia para manejarla adecuadamente.
Aunque Axel ha crecido conmigo, y tiene ahora como 43 años, usa lentes y es mas hogareño, ya no quiero usarlo de cómoda frazada. Ni siquiera puedo tener una fantasía con él, vamos.
Tal vez soy demasiado cínica ahora, Axel. Tal vez me perdí en el camino, decidí perder la inocencia que te hacía protegerme. Aunque una mujer tiene derecho a sus propias fantasías recónditas, debo reconocer que la realidad ha superado las fantasías, créeme. Quisiera sentir de nuevo ese ímpetu por volver a escribir de tus ojos verde-grisáceos, de tu agudo sentido del humor, pero me siento perdida.
Lo intentaré, solo una vez mas, por la madre Isis, y espero encontrarte donde siempre has estado, perdido entre las arenas del desierto, fascinado con los jeroglíficos de alguna tumba, o simplemente, como te veo ahora, leyendo un libro en la dorada luz del atardecer romano.
Y si no nos volvemos a encontrar, espero que sepas que siempre fuí tuya, Axel. Y tú eres solo mío, también.
Monday, July 04, 2005
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment